Si aceptamos la idea de que nuestros mas grandes Maestros son los que somos todos entre nosotros, a través de los papeles que asumimos
en cada una de nuestras relaciones interpersonales, entonces, ninguna
religión, ningún gobierno tendría razón de ser, ya que el hombre
que comprende ese mecanismo esta camino de gobernarse a si mismo y
por lo tanto prescinde de dogmas y creencias en cosas externas, recuperando
así sus poderes personales y creativos...
No creo en nada más que no sea el Poder (o "La Fuerza") que llevamos dentro, El
que sólo se adquiere y crece a medidas que sepamos sacar los tesoros
que se esconden detrás de cada fracaso, cada persona con la que
tropezamos, cada situación o relación conflictiva,..no necesitamos
dividirnos por ideas, filosofías, religiones o sistemas. Simplemente
entendamos que somos todos, a la vez víctimas y verdugos...o sea
Nuestros Mejores Maestros..
FDE
viernes, 11 de enero de 2019
jueves, 3 de enero de 2019
"ELLA"
ELLA
ELLA compraba libros que hablaban de espiritualidad, de luz, emociones positivas, amor incondicional y unidad.
Intentaba con todas sus fuerzas ser perfecta
y alcanzar este cielo al que tanto aspiraba!
Intentaba borrar sus sombras para llegar a esa luz.
Intentaba ser alegre cuando a menudo estaba triste
Intentaba ser lineal cuando todo en ella era caos y tsunami
Intentaba ser tranquila aunque sintiese la tormenta.
Intentaba ajustarse a lo que esos sabios escribían.
Pero cuanto mas leía, mas lo intentaba…
y mas fracasaba
Se quedaba desesperadamente humana y dual
en su paradoja emocional
Manifestaba todo lo opuesto a lo que estaba escrito;
Entonces se desvanecía, desesperada, y cayéndose de rodilla.
¿Porque no estaba perfecta como toda esa gente que sabia?
gente despierta e iluminada?!
Reventada se fue a la cama.
En sueño, vio una gran sala:
De un lado hombres trajeados e incluso algunos sabios;
del otro, músicos, cantantes y poetas atrevidos,
En un gigantesco y florido desparpajo
Los trajeados asustados por tanto desmadre se marcharon enseguida!
Y solo se quedó esa gente colorida!
Sorprendida, al despertarse, lo había entendido.
Abandonó la lectura
para vivir la vida!
Entonces empezó a aceptar su lado humano,
sus cambios de humor y su corazón a veces cerrado
Aceptó todas sus partes y su dualidad!
Y gracias a ello por fin encontró su unidad.
Su corazón se iluminó como un farol,
porque ya no le hacia falta interpretar ningún rol.
Por primera vez se quería, aunque no fuese perfecta
Lo amaba todo en ella, incluso su cara oculta.
Dejó de esforzarse
y entró en su propio baile
Ya no hacia caso a los sabios,
pero si a sus vibrantes impulsos
Se volvió una mujer salvaje
A veces capaz de enfurecerse
Llorar era hermoso
porque ya no era doloroso
Aceptó su naturaleza de mujer cíclica
y se volvió magnifica
Entendió que todo lo que vivía en ella era divino
y por fin la luz vino!
Ya no buscaba ser perfectamente alineada,
porque sentía que era como la tierra que se movía
bailaba, cantaba y se reía ahora de su naturaleza paradójica y cíclica
Y todo en ella se apaciguó
porque buscar ya no era necesario.
Solo sentir en su piel las estrellas acariciarle
y oír a los pájaros cantarle
Era como el océano contemplando sus olas
Era la conciencia viviendo sus emociones,
Era lo divino viviendo en su cuerpo humano
Era el espacio infinito viviendo el tiempo finito,
Era la calma mirando sus tormentas
Era la unidad viviendo su dualidad.
Por fin estaba completa y podía vivir su vida.
Traducido del francés, extracto del libro AU NOM DU CORPS de Caroline Gauthier
*He procurado que la traducción sea la mas fiel e acertada posible, aunque siendo un texto poético, para conservar la belleza y el ritmo del contenido, me he permitido cambiar ligeramente el sentido de algunos párrafos para que así se respete el peculiar tono del mismo.FDE
miércoles, 19 de noviembre de 2014
Perder y ganar
LA PAZ QUE SOBREPASA
TODA COMPRENSIÓN
En algunos casos, a
causa de un desastre o de la guerra, perdieron todo eso al mismo
tiempo, quedando sin
"nada". Esto es lo que llamamos una
situación extrema. Cualquier cosa con la cual se hubieran
identificado,
cualquier cosa que les hubiera dado un sentido de ser,
desapareció. Entonces, súbita e inexplicablemente, la
angustia o
el miedo profundo que las atenazó inicialmente dio paso a la
sensación de una Presencia
sagrada, una paz y serenidad interiores,
una liberación total del miedo.
San Pablo
seguramente conoció ese
fenómeno pues dijo, "la paz de Dios
que está más allá de toda comprensión". En efecto, es una
paz que
parece no tener sentido, y las personas que la han
experimentado han tenido que preguntarse, "¿Cómo es
posible
que ante semejante situación pueda sentir esta paz? "
La respuesta es
sencilla, sucede una vez que reconocemos al ego por lo que es y la
forma como funciona. Cuando desaparecen o
nos arrebatan las formas con las cuales nos hemos identificado y las
cuales nos han
proporcionado el sentido del ser, el ego se derrumba
puesto que el ego es identificación con la forma. ¿Qué
somos
cuando ya no tenemos nada con lo cual identificarnos? Cuando las
formas que nos rodean mueren o
se aproxima la muerte, nuestro
sentido del Ser, del Yo Soy, se libera de su confusión con la forma:
el
Espíritu vuela libre de su prisión material.
Reconocemos que
nuestra identidad esencial es informe, una
omnipresencia, un Ser
anterior a todas las formas y a todas las identificaciones.
Reconocemos que
nuestra
verdadera identidad es la conciencia misma y no aquellas
cosas con las cuales se había identificado la
conciencia. Esa es la
paz de Dios. La verdad última de lo que somos no está en decir yo
soy esto o aquello,
sino en decir Yo Soy.
No todas las
personas que experimentan una gran pérdida tienen este despertar,
este deslindarse de la
forma. Algunas crean inmediatamente una
imagen mental fuerte o una forma de pensamiento en la cual se
proyectan como víctimas, ya sea de las circunstancias, de otras
personas, de la injusticia del destino, o de
Dios.
Esta forma de
pensamiento, junto con las emociones que genera como la ira, el
resentimiento, la
autocompasión, etcétera, es objeto de una fuerte
identificación y toma inmediatamente el lugar de las demás
identificaciones destruidas a raíz de la pérdida. En otras
palabras, el ego busca rápidamente otra forma. El
hecho de que esta
nueva forma sea profundamente infeliz no le preocupa demasiado al
ego, siempre y
cuando le sirva de identidad, buena o mala. En
efecto, este nuevo ego será más contraído, más rígido e
impenetrable que el antiguo.
La reacción ante
una pérdida trágica es siempre resistirse o ceder. Algunas personas
se vuelven amargadas y
profundamente resentidas; otras se vuelven compasivas, sabias y
amorosas. Ceder implica
aceptar internamente lo que es, es abrirse a
la vida. La resistencia es una contracción interior, un endurecimiento del cascarón del ego, es cerrarse.
Toda acción
emprendida desde el estado de resistencia
interior (al cual
podríamos llamar negatividad) generará más resistencia externa y
el universo no brindará su
apoyo; la vida no ayudará.
El sol no
puede penetrar cuando los postigos están cerrados.
Cuando cedemos y
nos entregamos, se abre una nueva dimensión de la conciencia. Si la
acción es posible o necesaria, la
acción estará en armonía con
el todo y recibirá el apoyo de la inteligencia creadora, la
conciencia
incondicionada, con la cual nos volvemos uno cuando
estamos en un estado de apertura interior. Entonces
las
circunstancias y las personas ayudan y colaboran, se producen las
coincidencias. Si la acción no es
posible, descansamos en la paz y
la quietud interior en actitud de entrega; descansamos en Dios.
Fuente: Una Nueva
Tierra (Eckhart Tolle)
miércoles, 12 de noviembre de 2014
Dónde mora el Ser..
Más allá de la
miríada de formas de vida que están sujetas al nacimiento y a la
muerte existe la Vida Una,
eterna y omnipresente. Muchas personas
utilizan la palabra Dios para describirla, pero yo suelo llamarla
Ser.
La palabra Ser no explica nada, pero la palabra Dios tampoco.
Ser, no obstante, tiene la ventaja de ser un
concepto abierto. No
reduce el infinito invisible a una entidad finita. Es imposible
formarse una imagen mental
del Ser, y nadie puede pretender su
posesión exclusiva. Es tu esencia misma; puedes acceder a ella
inmediatamente como el sentimiento de tu propia presencia.
Por eso sólo hay un
pequeño paso entre la palabra Ser y la experiencia del Ser.
EL SER NO SÓLO ES
TRASCENDENTE; TAMBIÉN IMPREGNA PROFUNDAMENTE cada forma, y su
esencia
es invisible e indestructible. Esto significa que ahora
mismo puedes acceder al Ser porque es tu identidad más
profunda, tu
verdadera naturaleza. Pero no trates de aferrarlo con la mente. No
trates de entenderlo.
Sólo puedes
conocerlo dejando la mente en silencio. Cuando estás presente,
cuando tu atención está plena e
intensamente en el ahora, puedes
sentir el Ser, pero nunca podrás entenderlo mentalmente.
La iluminación es
recuperar la conciencia del Ser y residir en ese estado de
«sensación-realización».
La palabra
iluminación suscita la idea de un logro sobrehumano, y al ego le
gusta que sea así; pero no es más
que tu estado natural en el que
sientes la unidad con el Ser. Es un estado de conexión con algo
inconmensurable e indestructible, con algo que es esencialmente tú,
y sin embargo es mucho mayor que tú. Es
encontrar tu verdadera
naturaleza más allá del nombre y de la forma.
La incapacidad de
sentir esta conexión crea la ilusión de que estás separado de ti
mismo y del mundo que te
rodea. Entonces te percibes, consciente o
inconscientemente, como un fragmento aislado. Surge el miedo, y
los
conflictos internos y externos pasan a ser la norma.
El mayor obstáculo
para experimentar la realidad de tu conexión es la identificación
con la mente, que hace
que el pensamiento se vuelva compulsivo. Ser
incapaz de dejar de pensar es una enfermedad terrible, pero no
nos
damos cuenta de ella porque casi todo el mundo la sufre y se
considera algo normal. Este ruido mental
incesante te impide
encontrar el reino de quietud interior que es inseparable del Ser.
También crea un falso yo
fabricado por la mente, que lanza una
sombra de miedo y sufrimiento.
La identificación
con la mente produce una pantalla opaca de conceptos, etiquetas,
imágenes, palabras, juicios
y definiciones que bloquean toda
verdadera relación. Esa pantalla se interpone entre tú y tú mismo,
entre tú y
tu prójimo, entre tú y la naturaleza, entre tú y
Dios; crea la ilusión de separación, la ilusión de que tú y el
«otro»
estáis totalmente separados.
Entonces te olvidas
del hecho esencial de que, debajo del nivel de las apariencias
físicas y de las formas separadas, eres uno con todo lo que es.
La mente es un
instrumento soberbio si se usa correctamente. Sin embargo, si se usa
de forma in-apropiada,
se vuelve muy destructiva. Para decirlo con
más precisión, no se trata tanto de que usas la mente
equivocadamente: por lo general no la usas en absoluto, sino que ella
te usa a ti. Ésa es la enfermedad. Crees
que tú eres tu mente. Ese
es el engaño. El instrumento se ha apoderado de ti. Es como si
estuvieras poseído sin saberlo, y crees que la entidad posesora eres
tú.
LA LIBERTAD COMIENZA
cuando te das cuenta de que no eres la entidad posesora, el pensador.
Saberlo te
permite examinar la entidad. En el momento en que
empiezas a observar al pensador, se activa un nivel de
conciencia
superior.
Entonces empiezas a
darte cuenta de que hay un vasto reino de inteligencia más allá del
pensamiento, y de
que el pensamiento sólo es una pequeña parte de
esa inteligencia. También te das cuenta de que todas las
cosas
verdaderamente importantes —la belleza, el amor, la creatividad, la
alegría, la paz interna— surgen de
más allá de la mente.
Empiezas a
despertar.
LIBÉRATE DE TU
MENTE
La buena nueva es
que puedes liberarte de tu mente, que es la única verdadera
liberación. Y puedes dar el
primer paso ahora mismo.
EMPIEZA POR ESCUCHAR
LA VOZ QUE HABLA DENTRO DE TU CABEZA, y hazlo tan frecuentemente
como puedas. Presta una atención especial a cualquier patrón de
pensamiento repetitivo, a esos viejos discos
de gramófono que
pueden haber estado dando vueltas en tu cabeza durante años.
Esto es lo que llamo
«observar al pensador», que es otra manera de decir: escucha la voz
dentro de tu cabeza,
mantente allí como presencia que atestigua.
Cuando escuches la
voz, hazlo imparcialmente. Es decir, no juzgues. No juzgues ni
condenes lo que oyes,
porque eso significaría que la misma voz ha
vuelto a entrar por la puerta de atrás.
Pronto te darás
cuenta de esto: la voz está allí y yo estoy aquí, observándola.
Esta comprensión Yo soy, esta
sensación de tu propia presencia, no
es un pensamiento. Surge de más allá de la mente.
Así, cuando
escuchas un pensamiento, no sólo eres consciente del pensamiento,
sino también de ti mismo
como testigo del pensamiento. Ha hecho su
aparición una nueva dimensión de conciencia.
Eckhart Tolle, Practicando el Poder del Ahora
domingo, 20 de julio de 2014
Atención hacia el Chakra I
El primer chakra se encuentra entre el ano y los genitales.
Está unido con el hueso coxal y se abre hacia abajo.
El primer chakra y sus correspondencias
Color: Un primer chakra activo luce con color rojo fuego.
Elemento correspondiente: Tierra.
Función sensorial: Olfato.
Símbolo: Loto de cuatro pétalos.
Principio básico: Voluntad corporal para el ser (como polo opuesto a la voluntad espiritual de ser en el séptimo chakra).
Correspondencias corporales: Todo- lo sólido, como columna vertebral, huesos, dientes y uñas; ano, recto, intestino grueso, próstata, sangre y estructura celular.
Glándulas correspondientes: Glándulas suprarrenale
Las glándulas suprarrenales producen adrenalina y noradrenalina, que tienen la misión de adaptar la circulación sanguínea a las necesidades concretas regulando la distribución sanguínea. De esta forma el cuerpo está preparado para la acción y puede reaccionar de inmediato a las exigencias planteadas. Además, las glándulas suprarrenales tienen una influencia predominante sobre el equilibrio térmico del cuerpo.
Correspondencias astrológicas:
Aries/Marte: Reinicio, energía vital original, fuerza para imponerse, agresividad.
Tauro: Vinculación con la tierra, perduración, posesión, goce sensorial.
Escorpio/Plutón: Vínculo inconsciente, fuerza sexual, transformación y renovación.
Capricornio/Saturno: Estructura, resistencia.
En el Ayurveda también se asigna al chakra radical el Sol, como dador original de la vida.
Misión y funcionamiento del primer chakra
El chakra radical nos une con el mundo físico. Dirige las energías cósmicas en el plano corpóreo terrenal, mientras simultáneamente la energía de la tierra fluye a través suyo hacia dentro del sistema energético no material.
Aquí tomamos contacto con el espíritu de la madre Tierra», experimentamos su fuerza elemental, su amor y su paciencia.
Las necesidades fundamentales de la vida y la supervivencia, tanto individuales como globales, en este planeta caen dentro del ámbito de acción del primer chakra.
Él «si» a la vida en la tierra, a la existencia física, y la disposición de actuar en armonía con la energía de la Tierra y aprender de ella son dones de un primer chakra abierto.
Así el chakra radical está asignado al elemento tierra, su color es el rojo de la energía y la actividad, del núcleo más intimo de nuestro planeta. Nos da la seguridad terráquea y él «suelo seguro» bajo los pies, sobre el que podemos construir nuestra vida, y simultáneamente nos provee de la energía necesaria para la actividad creadora en el mundo.
Además, nos proporciona la fuerza para imponernos y la constancia o perseverancia.
La construcción de una existencia, el aseguramiento material y la «conservación de la propia especie» mediante la fundación de una familia también entran dentro del ámbito de acción del primer chakra, al igual que la sexualidad como función corporal y como medio para la procreación.
El chakra radical forma el fundamento más importante de la vida y la fuente de la energía vital para los chakras superiores. Aquí estamos unidos con la reserva de energía inagotable de la energía Kundalini. En él arrancan también los tres canales principales, Sushumna, Ida y Pingala. A semejanza de nuestro corazón en el cuerpo físico, el chakra basal es el punto central de nuestro sistema de circulación de la energía no material. Además, es donde se asienta el subconsciente colectivo, a cuyo conocimiento memorizado tenemos acceso aquí.
Debería estar compensado con el séptimo chakra, para mantener el equilibrio interior del hombre.
Funcionamiento armónico
Cuando tu chakra radical está abierto y funciona armónicamente, experimentas una profunda y personal unión con la Tierra y sus criaturas, una fuerza vital no enturbiada, un estar basado en ti mismo y en la vida, la satisfacción, la estabilidad y la fortaleza interior. Te sientes inmerso en el ciclo natural de la vida, en la alternancia del reposo y la actividad, de la muerte y del nuevo nacimiento. Tus acciones son llevadas por el deseo de participar
creativamente en la configuración de la vida en tu planeta madre, en consonancia con la fuerza generadora de la tierra, con la vida en la naturaleza. Te resulta fácil realizar tus objetivos en el mundo. Tu vida es llevada por una imperturbable confianza original. Vives la tierra como un lugar seguro en el que recibes todo cuanto necesitas: dedicación, alimento, seguridad y protección. Así te abres pleno de confianza a la vida en esta tierra y aceptas
agradecido todo cuanto ella tiene dispuesto para ti.
Funcionamiento inarmónico
Cuando existe una acentuación unilateral o disfunción del chakra radical, tu pensamiento y tu acción da vueltas predominantemente en torno a la posesión y la seguridad materiales, así como en torno a los estímulos y placeres sensoriales, como, por ejemplo: la buena comida, las bebidas alcohólicas, el sexo, etcétera. Todo cuanto ansías querrías asimilarlo sin pensar en las consecuencias. Al mismo tiempo puede resultarte difícil dar y recibir con franqueza.
Tienes la tendencia a protegerte y delimitarte. Con no poca frecuencia el no poder desprenderse y el querer retener se manifiesta en el plano corporal en forma de estreñimiento y sobrepeso.
Tu actuar está predominantemente dirigido a la satisfacción sólo de tus propias necesidades. Y soslayas, o pasas por alto inconscientemente, las necesidades que tienen los demás y tu propio cuerpo de una alimentación más sana y moderada, reposo suficiente y una forma de vida equilibrada y armónica.
En el caso extremo, te aferras a determinadas ideas y ambiciones de las que no puedes desprenderte. Cuando tus fijaciones son desafiadas por las circunstancias o por otras personas, reaccionas excitándote y enojándote con facilidad. Y en situaciones extremas,
también de forma iracunda y agresiva. La imposición violenta de los propios deseos e ideas cae asimismo dentro del ámbito de un chakra radical trastornado.
La ira, el enojo y la violencia son en último término mecanismos de defensa que apuntan a una carencia de confianza original. Detrás está siempre la angustia de perder algo o incluso de no recibir algo, que te transmite seguridad y bienestar.
La Tierra es para ti un lugar que debe ser dominado y explotado, para garantizar la supervivencia del hombre. Así, la rapiña que hoy día se ejerce con las fuerzas de la Tierra, y la destrucción de su equilibrio natural, son síntomas de una alteración del chakra radical en la mayoría de los hombres actuales.
Hipofunción
Con un chakra radical bloqueado o cerrado, tu constitución corporal es bastante débil y posees poca capacidad de resistencia física y anímica. Muchas cosas de la vida te preocupan, y conoces demasiado bien los sentimientos de inseguridad. Posiblemente
también tienes el sentimiento de no pisar tierra firme, te sientes como «elevado» o «no presente». No te resulta fácil arreglártelas con los desafíos de la vida, y careces con frecuencia de capacidad para imponerte, así como de estabilidad. De modo que con
frecuencia la vida sobre esta Tierra te parece como una carga y no como una alegría. Casi siempre añoras una vida que sea más fácil, más agradable y menos exigente.
En caso de que hayas desarrollado unilateralmente tus chakras superiores, una hipofunción del chakra radical puede transmitirte el sentimiento de no pertenecer muy bien a esta Tierra.
Dado que sólo difícilmente puedes captar la energía vital elemental de la tierra a través de tu chakra radical, se produce (en ocasiones en combinación con bloqueos del chakra sacro y
del chakra del plexo solar) en algunos casos una magrosis (anorexia), una reacción de huida.
Sin embargo seguirás viéndote enfrentado con los problemas de la «vida terrenal» hasta que hayas aprendido a aceptarlos como hitos de una evolución integral.
Posibilidades de purificación y activación del primer chakra
Experiencia natural
La contemplación de un sol naciente o poniente de color rojo sangre y de una aurora o un crepúsculo resplandecientes vivifica y armoniza el chakra radical y desata las estructuras constreñidas que entran dentro de su campo de acción.
Para comunicarnos con la energía tranquilizadora, estabilizadora y edificante de nuestro planeta a través del primer chakra, siéntate en la posición del loto, o del sastre; sobre la tierra desnuda y respira conscientemente su olor.
Si puedes combinar entre sí ambas experiencias de la naturaleza, se producirá un efecto integral óptimo sobre el chakra radical.
Terapia por el sonido
Forma musical: La música con ritmos monótonos y fuertemente acentuados es idónea para activar el chakra radical. La música arcaica de muchos pueblos primitivos es la que mejor expresa esta forma de música. Igualmente, sus danzas también aspiran a establecer la unión con la naturaleza, con sus fuerzas y sus criaturas.
Para armonizar el chakra radical, puedes utilizar los sonidos de la naturaleza. En caso de que no tengas a tu disposición el «sonido original», actualmente estos sonidos están grabados en multitud de cintas magnetofónicas y discos.
Vocal: El chakra radical tiene asignada la vocal «u». Se canta con el tono de do profundo de la escala musical. El sonido «u» desencadena un movimiento dirigido hacia abajo, en dirección a tus raíces. Te conduce a las profundidades del subconsciente y activa las energías terráqueas originales del primer chakra.
Mantra: LAM.
Cromoterapia
El primer chakra es activado por un rojo transparente y brillante. El color rojo calienta y vivifica, proporciona vitalidad, dinamismo y valor. Cuando el rojo está mezclado con un poco de azul, te ayuda a penetrar los instintos vitales con fuerza intelectual.
Gemoterapia
Ágata: La ágata proporciona seriedad, resistencia y equilibrio. Ayuda a disolver emociones negativas y protege al ser interior. Despierta la valoración del propio cuerpo y actúa de forma
constructiva sobre los órganos de la reproducción. Los discos de ágata con una inclusión cristalina introducen en ti una vida creciente (ya sea un niño físico o espiritual), seguridad y protección. Proporcionan confianza y facilita los partos.
Hematites: La hematites da resistencia y fuerza, tiene un efecto potenciador y edificante sobre el cuerpo y moviliza fuerzas ocultas. Por lo tanto, ayuda en estados de debilidad y supone un apoyo para la sanación después de una enfermedad. Además, favorece una formación sana de sangre y células.
Jaspe sanguíneo: El jaspe sanguíneo, de colores verde y rojo, te une con la fuerza elemental y el amor paciente de la «madre Tierra». Te enseña el carácter no utilitario y la modestia, fortalece la sangre, aporta vitalidad y estabilidad, resistencia y paciencia. Purifica y transforma el cuerpo físico, y transmite el sentimiento de seguridad en el ciclo natural de la vida, del que pueden crearse energía y reposo.
Gránate: El gránate aporta energía activa, intensidad de la voluntad, autoconfianza y éxito.
Abre la vista para lo oculto hasta llegar a la clarividencia. Estimula la sexualidad y contribuye a modificarla en una fuerza transformadora y constructiva. A nivel corporal, colabora en las
enfermedades de los órganos sexuales y estimula la circulación sanguínea.
Coral rojo: El coral rojo proporciona energía vital fluida y fuerza. Tiene un efecto estimulante y vivificador y favorece la hematopoyesis. Da estabilidad, y al mismo tiempo favorece la flexibilidad, de forma que puedes tener seguridad en ti mismo mientras simultáneamente sigues el curso de la vida.
Rubí: El rubí transmite una energía vivificadora, cálida y creativa que lleva a la clarificación y la transformación. Establece un vínculo armónico entre el amor corporal y espiritual, entre la sexualidad y la espiritualidad, a través de lo cual se abren nuevas formas vivenciales.
Aromaterapia
Cedro: El aroma áspero del aceite de cedro te une con las fuerzas terráqueas y las esencias de la naturaleza. Ayuda a hacer acopio de energía, transmite tranquilidad y la sensación de seguridad en el seno de la madre Tierra.
Clavo de especia: El olor de clavo de especia ayuda a disolver las energías estancadas en el chakra radical. Favorece la disposición para liberar estructuras que constriñen, surgidas de la necesidad de delimitación y seguridad, y a estar abierto para nuevas y frescas energías.
De esta forma, aporta transformación y renovación si dejas que entre en ti el mensaje de sus vibraciones.
Fuente: El Gran Libro de los Chakras
sábado, 5 de julio de 2014
¿Qué es "El cuerpo del dolor"?
LA CARGA DEL PASADO
La historia de Tanzan y Ekido, dos monjes Zen que caminaban por un sendero rural anegado a causa de la lluvia ilustra maravillosamente la incapacidad o la falta de voluntad de la mente humana para dejar atrás el pasado. Cuando se acercaban a una aldea, tropezaron con una joven que trataba de cruzar el camino pero no quería enlodar su kimono de seda. Sin pensarlo dos veces, Tanzan la alzó y la pasó hasta el otro lado.
Los monjes continuaron caminando en silencio. Cinco horas después, estando ya muy cerca del templo donde se alojarían, Ekido no resistió más. "¿Por qué alzaste a esa muchacha para pasarla al otro lado del camino?" preguntó.
"Los monjes no debemos hacer esas cosas".
"Hace horas que descargué a la muchacha", replicó Tazan. "¿Todavía llevas su peso encima?"
Imaginemos cómo sería la vida para alguien que viviera como Ekido todo el tiempo, incapaz de dejar atrás las situaciones del pasado, acumulando más y más cosas. Pues así es la vida para la mayoría de las personas de nuestro planeta. ¡Qué pesada es la carga del pasado que llevan en su mente!
De hecho, es gracias a la memoria que aprendemos del pasado y de nuestros errores. Los recuerdos, es decir, los pensamientos del pasado, son problemáticos y se convierten en una carga únicamente cuando se apoderan por completo de nosotros y entran a formar parte de lo que somos. Nuestra personalidad, condicionada por el pasado, se convierte entonces en una cárcel. Los recuerdos están dotados de un sentido de ser, y nuestra historia se convierte en el ser que creemos ser. Ese "pequeño yo" es una ilusión que no nos permite ver nuestra verdadera identidad como Presencia sin forma y atemporal.
Sin embargo, nuestra historia está compuesta de recuerdos no solamente mentales sino también emocionales: emociones viejas que se reviven constantemente. Como en el caso del monje que cargó con el peso de su resentimiento durante cinco horas, alimentándolo con sus pensamientos, la mayoría de las personas cargan durante toda su vida una gran cantidad de equipaje innecesario, tanto mental como emocional. Se imponen limitaciones a través de sus agravios, sus lamentos, su hostilidad y su sentimiento de culpa. El pensamiento emocional pasa a ser la esencia de lo que son, de manera que se aferran a la vieja emoción porque fortalece su identidad.
Debido a esta tendencia a perpetuar las emociones viejas, casi todos los seres humanos llevan en su campo de energía un cúmulo de dolor emocional, el cual he denominado "el cuerpo del dolor".
Sin embargo, tenemos el poder para no agrandar más nuestro cuerpo del dolor. Podemos aprender a romper la costumbre de acumular y perpetuar las emociones viejas "batiendo las alas" y absteniéndonos de vivir en el pasado, independientemente de si los sucesos ocurrieron el día anterior o hace treinta años.
Podemos aprender a no mantener vivos en la mente los sucesos o las situaciones y a traer nuestra atención continuamente al momento puro y atemporal del presente, en lugar de obstinarnos en fabricar películas
mentales. Así, nuestra presencia pasa a ser nuestra identidad, desplazando a nuestros pensamientos y emociones.
No hay nada que haya sucedido en el pasado que nos impida estar en el presente; y si el pasado no puede impedirnos estar en el presente, ¿qué poder puede tener?
EL CUERPO DEL DOLOR: INDIVIDUAL Y COLECTIVONinguna emoción negativa que no enfrentemos y reconozcamos por lo que es puede realmente disolverse por completo. Deja tras de sí un rastro de dolor.
Para los niños en particular, las emociones negativas fuertes son demasiado abrumadoras, razón por la cual tienden a tratar de no sentirlas. A falta de un adulto completamente consciente que los guíe con amor y compasión para que puedan enfrentar la emoción directamente, la única alternativa que le queda al niño es no sentirla. Desafortunadamente, ese mecanismo de defensa de la infancia suele permanecer hasta la edad adulta. La emoción sigue viva y, al no ser reconocida, se manifiesta indirectamente en forma de ansiedad, ira, reacciones violentas, tristeza y hasta en forma de enfermedad física. En algunos casos, interfiere con todas las relaciones íntimas y las sabotea. La mayoría de los psicoterapeutas han tenido pacientes que comienzan afirmando que su infancia fue completamente feliz y más adelante terminan diciendo todo lo contrario. Si bien esos son los casos más extremos, nadie pasa por la infancia sin sufrir dolor emocional. Aunque los dos progenitores hayan sido personas iluminadas, el niño crece en medio de un mundo principalmente inconsciente.
Todos los vestigios de dolor que dejan las emociones negativas fuertes y que no se enfrentan y aceptan para luego dejarse atrás, terminan uniéndose para formar un campo de energía residente en las células mismas del cuerpo. Está constituido no solamente por el sufrimiento de la infancia, sino también por las emociones dolorosas que se añaden durante la adolescencia y durante la vida adulta, la mayoría de ellas creadas por la voz del ego. El dolor emocional es nuestro compañero inevitable cuando la base de nuestra vida es un sentido falso del ser.
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EL CUERPO DEL DOLOR DE LAS NACIONES Y LAS RAZAS
El cuerpo del dolor es más denso en algunos países en los cuales se han producido o cometido muchos actos de violencia colectiva. Esta es la razón por la que las naciones más antiguas tienden a tener cuerpos del dolor más fuertes. También es la razón por la que países más jóvenes como Canadá o Australia, o los que han permanecido al abrigo de la locura generalizada como es el caso de Suiza, tienden a tener cuerpos colectivos más livianos. Claro está que los habitantes de esos países tienen sus propios cuerpos del dolor individuales. Cuando se tiene sensibilidad suficiente, es posible sentir el peso del campo de energía de ciertos países tan pronto como uno baja del avión. En otros países se puede percibir un campo de energía de violencia latente bajo la superficie de la vida cotidiana. En algunas naciones, por ejemplo en el Medio Oriente, el cuerpo colectivo del dolor es tan agudo que una parte importante de la población se ve obligada a manifestarlo a través de un ciclo de locura interminable de crímenes y venganzas a partir del cual se renueva constantemente el cuerpo del dolor.
El mundo occidental ha comenzado a acoger cada vez más las prácticas espirituales en las que participa el cuerpo físico como el T'ai Chi, el Qigong, y el Yoga. Estas prácticas no crean una separación entre el cuerpo y el espíritu y ayudan a debilitar el cuerpo del dolor. Su papel en el despertar del planeta será de gran importancia.
El cuerpo colectivo racial es pronunciado entre los judíos, quienes han sufrido persecuciones durante muchos siglos. No sorprende que sea también fuerte entre los pueblos nativos de Norteamérica, los cuales fueron diezmados y cuyas culturas prácticamente fueron aniquiladas con la llegada de los colonos europeos.
También los afroamericanos tienen un cuerpo colectivo del dolor pronunciado. Sus ancestros fueron arrancados violentamente de su tierra natal, sometidos a golpes y vendidos como esclavos. Las bases de la prosperidad económica de los Estados Unidos se construyeron sobre el trabajo forzado de 4 o 5 millones de esclavos. En efecto, el sufrimiento causado a los pueblos nativos y a los afroamericanos no ha permanecido confinado a esas dos razas, sino que se ha convertido en parte del cuerpo colectivo del dolor de los estadounidenses. Siempre sucede que tanto la víctima como el victimario sufren las consecuencias de todo acto de violencia, opresión o crueldad. Porque nos hacemos a nosotros mismos lo que les hacemos a los demás.
Realmente no importa cuál proporción de nuestro cuerpo del dolor pertenezca a nuestra nación o nuestra raza y cuál proporción sea personal. Cualquiera que sea el caso, la única manera de trascenderlo es asumiendo la responsabilidad por nuestro estado interior en este momento. Aunque la culpa parezca justificada, mientras culpemos a otros continuaremos alimentando el cuerpo del dolor con nuestros pensamientos y permaneceremos atrapados en el ego. Solamente hay una fuente de maldad en nuestro planeta: la inconsciencia humana. En el simple hecho de reconocer esa realidad se alberga el verdadero perdón. Con el perdón se disuelve nuestra identidad de víctimas y aflora nuestro poder verdadero: el poder de la Presencia. En lugar de culpar a las tinieblas, traemos la luz.
Eckhart Tolle Una Nueva Tierra
jueves, 26 de junio de 2014
El misterio
LA CIENCIA ES
SER EXACTO, ser absolutamente exacto sobre los hechos. Si eres muy
exacto sobre los
hechos no podrás sentir el misterio, cuanto más exacto eres, más
se evapora el misterio. El misterio
necesita una cierta vaguedad; el misterio necesita algo no
determinado, sin demarcar. La ciencia es
objetiva; el misterio no es objetivo, es existencial.
Un hecho sólo
es una parte de la existencia, una pequeña parte; la ciencia trata
de las partes porque es más
sencillo tratar de las partes. Son más pequeñas, puedes
analizarlas; no te superan porque puedes tenerlas
en las manos. Puedes diseccionarlas, puedes etiquetarlas, puedes
estar absolutamente
seguro de sus características, cantidades, posibilidades, pero en
ese mismo proceso estás matando
el misterio. La ciencia es el asesinato del misterio.
Si quieres
experimentar lo misterioso tendrás que entrar por otra puerta, desde
otra dimensión completamente
distinta. La dimensión de la mente es la dimensión de la ciencia, y
la dimensión de la meditación
es la dimensión de lo milagroso, lo misterioso. La meditación
hace que todo sea indefinido. La meditación te lleva a lo
desconocido, lo inexplorado. La
meditación te lleva, poco a poco, a un tipo de disolución donde el
observador y lo observado se
vuelven uno. Pero eso no es posible para la ciencia. El observador
debe ser el
observador, y
lo observado debe ser lo observado, y tiene que haber una distinción
clara en cada momento. No
debes olvidarte de ti mismo ni un instante; no debes interesarte,
disolverte, sumergirte, ser
pasional o amoroso con el objeto de tu investigación. Tienes que
permanecer imparcial,
tienes que ser correcto y, sin embargo, perderte la alegría de
hacerlo. Disuélvete en la danza,
conviértete en la danza, olvídate del bailarín.
Cuando empieza
a haber una unidad tan profunda en muchos aspectos de tu vida, cuando
los que están a tu
alrededor empiezan a tener grandiosas experiencias de desaparición,
de ausencia de ego, de
inexistencia... cuando la flor está ahí pero tú no estás, cuando
el arco iris está ahí pero tú no estás...
cuando las nubes están vagando por el cielo en el interior y el
exterior, y tú no estás... cuando hay un
silencio absoluto en lo que a ti respecta; cuando dentro de ti no hay
nadie, sólo puro silencio,
silencio inmaculado, imperturbable, sin alterarse por el
razonamiento, el pensamiento, la emoción, el
sentimiento..., este es el momento de meditación. La mente ha
desaparecido, y cuando desaparece la mente aparece el misterio.
Osho Coraje
viernes, 20 de junio de 2014
Nuevo Ciclo, Nueva Oportunidad...
Ciclos de
evolución humana a la luz de la teoría de los chakras
En nuestro
universo todo está sujeto a ritmos y ciclos claramente específicos.
Éstos empiezan en el
plano atómico y se extienden a todas las formas de existencia de la
creación
entera. En el
latido de nuestro corazón y en nuestra respiración, en la sucesión
rítmica de
días y
noches, en las estaciones, e incluso en el desplazamiento predecible
de las estrellas, detectamos las
regularidades rítmicas descritas.
También en la evolución de los
seres vivos
podemos
detectar ciclos periódicos. Así, por ejemplo, en las plantas
observamos cómo primero aparece
el germen, después le siguen las hojas, el capullo, la flor, y
finalmente el fruto. Siempre
se respeta una determinada secuencia de fases evolutivas, que no son libremente
intercambiables entre sí: es bastante evidente que el hombre, como
ser inteligente en un cuerpo
material, también ha evolucionado según leyes periódicas. No solo
se hace
más viejo cada
día y van aumentando sus capacidades y experiencias, sino que su
evolución se consuma en
ciclos evolutivos mentales y espirituales muy especiales.
No en todas
las épocas de la
vida todos los temas tienen la misma importancia, y si observamos
este hecho con más
detenimiento nos damos cuenta que la «madre naturaleza» nos
enfrenta a tareas muy específicas
en épocas concretas, tareas que hay que resolver en ese momento
exacto.
Si bien estas
tareas pueden presentarse con diferentes «ropajes», en general cabe
decir que una evolución
determinada sólo podemos consumarla de forma óptima en una época
determinada de
la vida. Por ejemplo, es muy difícil recuperar a los 25 años de
edad una evolución que
omitimos cuando teníamos una edad comprendida entre 5 y 12 años. Y
así ocurre que el
edificio vital de algunas personas se apoya durante toda una vida
sobre unos
cimientos
tambaleantes, porque en los años de juventud no se efectuaron
determinadas experiencias o
sólo se formaron insuficientemente ciertas capacidades.
El conocimiento
de los ciclos de la vida no es nuevo: en todo caso podríamos decir
que se ha perdido otra
vez. Diversas escuelas intelectuales, sin embargo, siguen implicando
hoy día
este
conocimiento con la evolución total del hombre. En círculos
antroposóficos, y dentro de éstos la
pedagogía de Waldorf fundamentalmente, se conocen muy bien estas
relaciones, y se elaboraron
razonablemente los planes de aprendizaje para adaptarlos a una
evolución humana correcta
en función de los ciclos evolutivos naturales e internos del niño.
El fundador
del movimiento
antroposófico, Rudolf Steiner, nos dejó un legado inmenso sobre
este tema (por ejemplo,
el libro Vom Lebenslauf des Menschen [«Del curriculum del hombre»]).
En la antropología
antroposófica reconocemos un camino vital que transcurre en fases
rítmicas claramente
articuladas, dividido en «ciclos de siete años». Es totalmente
evidente que el
tiempo oculta
en sí mismo cualidades diferentes, o que en determinadas épocas de
su vida el hombre está
diferentemente «abierto» a determinadas influencias y experiencias,
y, por tanto, «maduro»
para progresos evolutivos totalmente específicos.
Resulta
interesante que este conocimiento se integra sin fisuras en el
conocimiento del funcionamiento
y las funciones de nuestro sistema de chakras. De este modo,
partiendo del
centro basal,
pasamos cada siete años a un chakra diferente, cuyas cualidades
constituyen un tema
fundamental de nuestra vida durante ese tiempo. Simultáneamente, ese
periodo se divide en siete
temas principales adicionales, cada uno de ellos de un año de
duración, y que igualmente
comienzan en el chakra basal, para recorrer año tras año uno de los
siete chakras
siguientes.
El conocimiento
del significado y la función de cada chakra nos indica el camino
para aprovechar de
forma óptima cada año concreto en beneficio de nuestra evolución.
Además,
nos permite
comprender con mayor profundidad la evolución de nuestros hijos y
darles siempre el tipo
justo de dedicación y estímulos que más valiosos les resultarán
en una época determinada.
También en el
plano material se consuma una transformación con un ritmo cíclico
de siete años. Tal vez
hayas escuchado ya la existencia de la prueba biológica de que
nuestro cuerpo
se renueva
completamente cada siete años. A los siete años todas las células
corporales han sido
sustituidas por otras nuevas, y somos personas completamente nuevas
desde el punto de vista
físico. Si, por el contrario, en el plano psíquico parece como si
en esos siete años nada hubiera
cambiado en realidad, se debe a que nuestro cuerpo emocional está
cargado
con patrones
similares a los del inicio de este periodo de tiempo. Pero también
puede suceder que al
cabo de largo tiempo te encuentres de nuevo con una persona y
constate anonadado que
ha dado un paso evolutivo violento. Un cambio fundamental es absolutamente
posible en siete años.
El gran
libro de los chakhras SHALILA SHAR&DOM
Y
BODO J. BAGINSKI
lunes, 16 de junio de 2014
El complejo de la ola
"Cuando observamos el océano vemos
que cada ola tiene un
principio y un final. Si observamos
más a fondo descubrimos que todas las olas están hechas de agua.
Aunque lleve la existencia de una ola,
vive también la vida del agua.
Sería triste que la ola no supiera que es agua. Pensará: “Algún día
tendré que morir. Este período de tiempo es la duración de mi vida y cuando
llegue a la orilla regresaré al no-ser.
Una ola puede reconocerse por los
signos: alta o baja, naciendo o desapareciendo, bella o fea. Pero en
el mundo del agua no hay signos. En el mundo de la verdad relativa,
la ola se siente feliz al crecer y se
siente triste al caer. Puede pensar
“soy alta” o “soy baja” y desarrollar un complejo de superioridad o
inferioridad. Pero cuando la ola percibe su verdadera naturaleza –que es el
agua- todos sus complejos desaparecen y trasciende el
nacimiento y la muerte."
miércoles, 11 de junio de 2014
Como el Árbol
Entonces empiezas a ascender. ¿No lo has observado? El agua fluye hacia abajo, pero el vapor asciende a lo alto. Aquí ocurre exactamente lo mismo: la inconsciencia va hacia abajo, la conciencia va hacia arriba.
Y una cosa más: hacia arriba es sinónimo de hacia dentro, y hacia abajo es sinónimo de hacia fuera. La conciencia va hacia dentro, la inconsciencia va hacia fuera. La inconsciencia hace que te intereses en lo otro: otras cosas, otras personas, pero siempre otros. La inconsciencia te mantiene en una completa oscuridad, tus ojos siguen enfocando otras cosas. Crea una especie de exterioridad, te hace extravertido.
La conciencia crea interioridad, te hace introvertido, te lleva hacia dentro, cada vez a mayor profundidad. Y más profundidad significa también más altura; las dos crecen a la vez, como crecen los árboles. Tu solo los ves creciendo hacia arriba, no ves las raíces que crecen hacia abajo.
Pero primero las raíces tienen que crecer hacia abajo, solo entonces puede el árbol crecer hacia arriba. Si un árbol quiere llegar hasta el cielo, tendrá que enviar raíces hasta el fondo mismo, a la mayor profundidad posible.
El árbol crece simultáneamente en las dos direcciones. Exactamente del mismo modo crece la conciencia. Hacia arriba... hacia abajo, hundiendo sus raíces en tu ser.
Osho: conciencia, la clave para vivir en equilibrio.
miércoles, 4 de junio de 2014
Decreto humano
1)Todos los hombres son diferentes. Y deben hacer lo posible para continuar siéndolo.
Mi declaración de principios
2) A todo ser humano le fueron concedidas dos formas de actuar: la acción y la contemplación. Ambas conducen al mismo lugar.
3) A todo ser humano le fueron concedidas dos cualidades: el poder y el don. El poder dirige al hombre al encuentro con su destino, el don le obliga a compartir con los otros lo que hay de mejor en sí mismo. Un hombre debe saber cuando usar el poder y cuando usar el don.
4) A todo ser humano le fue dada una virtud: la capacidad de escoger. Quien no utiliza esta virtud la transforma en una maldición, y siempre los otros escogerán por él.
5) Todo ser humano tiene derecho a dos bendiciones, a saber: la bendición de acertar y la bendición de equivocarse. En el segundo caso, siempre existe un aprendizaje que lo conducirá al camino correcto.
6) Todo ser humano tiene un perfil sexual propio, y debe ejercerlo sin culpa – siempre que no obligue a los otros a ejercerlo con él.
7) Todo ser humano tiene una Leyenda Personal a ser cumplida, y ésta es su razón de estar en este mundo. La Leyenda Personal se manifiesta a través del entusiasmo con lo que hace.
Parágrafo único: se puede abandonar por un cierto tiempo la Leyenda Personal, siempre que no se la olvide y se vuelva a ella tan pronto como sea posible.
8) Todo hombre tiene su lado femenino, y toda mujer tiene su lado masculino. Es necesario usar la disciplina con intuición, y usar la intuición con objetividad.
9) Todo ser humano tiene que conocer dos lenguajes: el lenguaje de la sociedad y el lenguaje de las señales. Uno sirve para la comunicación con los demás. El otro sirve para entender los mensajes de Dios.
10) Todo ser humano tiene derecho a buscar la alegría, y se entiende por alegría algo que lo deja contento, no necesariamente aquello que deja contentos a los otros.
11) Todo ser humano debe mantener viva dentro de sí la sagrada llama de la locura. Y debe comportarse como una persona normal.
12) Solamente los siguientes puntos son considerados faltas graves: no respetar el derecho del prójimo, dejarse paralizar por el miedo, sentirse culpable, creer que no merece lo bueno o lo malo que le sucede en la vida, y ser cobarde.
Parágrafo 1 – amaremos a nuestros adversários, pero no haremos alianzas con ellos. Fueron colocados en nuestro camino para probar nuestra espada, y merecen el respeto de nuestra lucha.
Parágrafo 2 - escogeremos a nuestros adversários.
12a) Queda decretado el fin del muro que separa lo sagrado de lo profano: a partir de ahora, todo es sagrado.
14) Todo cuanto es hecho en el presente afecta al futuro como consecuencia, y al pasado como redención.
15) El imposible es posible
Paulo Coelho
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