Mostrando entradas con la etiqueta universo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta universo. Mostrar todas las entradas

miércoles, 19 de noviembre de 2014

Perder y ganar



LA PAZ QUE SOBREPASA TODA COMPRENSIÓN

Bonito dibujo de mujer bajo luz brillanteMuchas personas han dado su testimonio acerca del afloramiento de una nueva dimensión de la conciencia como consecuencia de una pérdida trágica en algún momento de sus vidas. Algunas perdieron todos sus bienes, otras a sus hijos o su cónyuge, su posición social, su reputación o sus habilidades físicas.
En algunos casos, a causa de un desastre o de la guerra, perdieron todo eso al mismo tiempo, quedando sin "nada". Esto es lo que llamamos una situación extrema. Cualquier cosa con la cual se hubieran identificado, cualquier cosa que les hubiera dado un sentido de ser, desapareció. Entonces, súbita e inexplicablemente, la angustia o el miedo profundo que las atenazó inicialmente dio paso a la sensación de una Presencia sagrada, una paz y serenidad interiores, una liberación total del miedo. 

San Pablo seguramente conoció ese fenómeno pues dijo, "la paz de Dios que está más allá de toda comprensión". En efecto, es una paz que parece no tener sentido, y las personas que la han experimentado han tenido que preguntarse, "¿Cómo es posible que ante semejante situación pueda sentir esta paz? " 

La respuesta es sencilla, sucede una vez que reconocemos al ego por lo que es y la forma como funciona. Cuando desaparecen o nos arrebatan las formas con las cuales nos hemos identificado y las cuales nos han proporcionado el sentido del ser, el ego se derrumba puesto que el ego es identificación con la forma. ¿Qué somos cuando ya no tenemos nada con lo cual identificarnos? Cuando las formas que nos rodean mueren o se aproxima la muerte, nuestro sentido del Ser, del Yo Soy, se libera de su confusión con la forma: el Espíritu vuela libre de su prisión material. 

Reconocemos que nuestra identidad esencial es informe, una omnipresencia, un Ser anterior a todas las formas y a todas las identificaciones.
Reconocemos que nuestra verdadera identidad es la conciencia misma y no aquellas cosas con las cuales se había identificado la conciencia. Esa es la paz de Dios. La verdad última de lo que somos no está en decir yo soy esto o aquello, sino en decir Yo Soy. 

No todas las personas que experimentan una gran pérdida tienen este despertar, este deslindarse de la forma. Algunas crean inmediatamente una imagen mental fuerte o una forma de pensamiento en la cual se proyectan como víctimas, ya sea de las circunstancias, de otras personas, de la injusticia del destino, o de Dios. 
Esta forma de pensamiento, junto con las emociones que genera como la ira, el resentimiento, la autocompasión, etcétera, es objeto de una fuerte identificación y toma inmediatamente el lugar de las demás identificaciones destruidas a raíz de la pérdida. En otras palabras, el ego busca rápidamente otra forma. El hecho de que esta nueva forma sea profundamente infeliz no le preocupa demasiado al ego, siempre y cuando le sirva de identidad, buena o mala. En efecto, este nuevo ego será más contraído, más rígido e impenetrable que el antiguo. 

La reacción ante una pérdida trágica es siempre resistirse o ceder. Algunas personas se vuelven amargadas y profundamente resentidas; otras se vuelven compasivas, sabias y amorosas. Ceder implica aceptar internamente lo que es, es abrirse a la vida. La resistencia es una contracción interior, un endurecimiento del cascarón del ego, es cerrarse. 
Toda acción emprendida desde el estado de resistencia interior (al cual podríamos llamar negatividad) generará más resistencia externa y el universo no brindará su apoyo; la vida no ayudará. 
El sol no puede penetrar cuando los postigos están cerrados.

Cuando cedemos y nos entregamos, se abre una nueva dimensión de la conciencia. Si la acción es posible o necesaria, la acción estará en armonía con el todo y recibirá el apoyo de la inteligencia creadora, la conciencia incondicionada, con la cual nos volvemos uno cuando estamos en un estado de apertura interior. Entonces las circunstancias y las personas ayudan y colaboran, se producen las coincidencias. Si la acción no es posible, descansamos en la paz y la quietud interior en actitud de entrega; descansamos en Dios. 


Fuente: Una Nueva Tierra (Eckhart Tolle)

sábado, 16 de noviembre de 2013

La Oración del Ser Humano


Me dirigo a Ti, Luz, Dios o Conciencia sublime, no importa que seas o quien seas, 

Lo hermoso es que de vez en cuando consiga sentir tu Presencia, ... aunque nunca supe como definirte, explicarte,

Sé que a menudo, soy imperfecto, cruel o malvado, perdoname

No tengo toda la culpa, simplemente es que de quien soy me olvide,


Hago la guerra, me peleo, soy a veces mezquino o manipulador,

He dicho: hago la guerra? no sé muy bien porque, quizas porque me haya "acostumbrado", creo que no me gusta...

En ocasiones, lucho contra otros porque no comparten mis ideas,

 y paradojicamente, frente al dolor y al sufrimento, en la sangre del campo de batalla, los Otros y yo somos iguales... pero repito, y repito...

Sin embargo, debo de reconocer que en lo mas profundo,

Lo que deseo por encima de todo es ser Feliz... y por ello, llevo una eternidad buscando mi lugar en este mundo,

Si, Si!! quiero vivir en Paz, pero soy tan torpe que casi siempre, consigo el efecto contrario,

No por ignorancia, sino por falta de conciencia, sé, pero no me enseñaron a recordar...

Algunos me tachan de pecador, pero pecar tambien es omitir,

Y mi unica falta es No Recordar que tambien Soy Conciencia,

Algunos grandes pensadores proclamaron que era malo por naturaleza,

Y otros que era fundamentalmente bueno, entonces, ya no sé que pensar...

Lo curioso es que cuando demuestro compasión y comprensión hacia otro Ser como Yo, me siento mas lleno, mas sabio... en definitiva, mas cerca de Ti... de El...no importa, la Fuente es la misma...

En cambio, cuando me da por mostrarme negativo, negarlo todo, hasta Ser Yo mismo la negación, me siento limitado, disminuido, bloqueado, amenazado, agredido, aniquilado,... sera eso el Infierno?

Seré capaz de perdonarme a mi mismo?

Perdonarme por lo que inflijo a los Otros, olvidando que Ellos no son más que mi propio reflejo...
 
Deseo Amar y ser Amado, por desgracia, al desearlo demasiado me voy perdiendo,

pero tambien intuyo que el Amor no es un laberinto sino un castillo, el castillo que habito,

Gracias por escucharme, yo también procurare escuchar...sin perjuicio, sin miedo, sin ruido...

                     Que las cosas sean como tienen que ser y ya sera suficiente.   C.B




martes, 25 de junio de 2013

Reflexiones sobre budismo a través de las enseñanzas de Thich Nhat Hanh, Maestro budista vietnamita



Primero, hay que tener muy claro que el budismo no es una religión, se acerca más bien a una filosofía de vida, cuyo objetivo es encontrar una profunda paz interior, a menudo descrita como "Iluminación" o "Nirvana".

El budismo trata de hacernos entender de como cambiando nuestra manera de pensar o de ver el mundo, podemos alcanzar un Felicidad verdadera y duradera, ya que esa filosofía nace de la idea que la felicidad tal como la entendemos habitualmente solo puede ser vana y pasajera y eso debido a nuestro apego hacia "lo exterior" y a los objetos de nuestros sentidos.

A través del budismo, podemos llegar a entender que si solo nos aferramos a las cosas externas tales como nuestro trabajo, nuestros amores, nuestras apariencias y nuestra posicion, siempre puede haber desdicha ya que esas cosas nunca duran, "todo es impernante" dicen los budistas, en efecto la condición misma de la vida es el cambio, porque sin cambio no puede haber evolución y entoncés no  puede haber vida verdadera.

El budista busca trascender el sufrimiento, no busca huir de el, solo intenta elevarse encima de el, esa es la Transformación, la Alquimía, el poder de convertir plomo en oro....

El budista no es un predicador, su intención es solo llegar a lo más profundo de nuestro intelecto para que lo podamos entender, pero sobretodo sentirlo.

Me refiero a "intelecto" porque no expone ninguna teoria, el hombre debe de buscarse a si mismo, comprender el mecanismo y buscar las respuestas a sus preguntas experimentando el mismo "La Vida".

Se suele decir en ese caso que el Entendimiento mismo es la practica, con el budismo no se trata de "hacer" o de "no hacer", se trata más bien de comprender la Vida, la esencia de Dios.

El budismo hace muchas veces referencia al "Camino del medio".
Eso signica que la Verdad siempre está en el medio, no está ni encima, ni abajo, porque esos ultimos son representativos de nuestros conceptos, ellos siendo totalmente relativos y subjetivos.
No puede haber nada verdad o real que sea arriba o debajo, son soló ideas y las ideas son conceptos que evidentemente pueden variar según la cultura, la civilización, la familia, la sociedad, las circunstancias o incluso con la edad..

Entonces cuando el hombre descubre que no hay nada ni arriba, ni abajo, ni mejor ni peor, ni más feo o más hermoso, encuentra la paz y el sosiego en el medio, se encuentra en el centro mismo del Universo, se ha encontrado a si mismo, el que no esta ni encima, ni debajo, ni más joven, ni más viejo, ni peor, ni mejor, solo ES.

Solo "siendo" el hombre puede alcanzar la paz, la felicidad autentica, latiendo al ritmo de su Ser que es pura naturaleza.

Es importante destacar que esta filosofia no implica huir de la "realidad", o evadirse, es solo transformar nuestra visión con el fin de llevar una vida más profunda y más en consonancia con nuestra esencia.


¿Porque una vida más profunda y más en consonancia con nuestra esencia?


Porque nuestra vida cotidiana está constantemente condicionada por el deseo y el apego.
Siempre deseamos algo, sea riqueza, reconocimiento, prestigio, juvendud, belleza o simplemente ser aceptado.
Y si lo conseguimos, o deseamos más o bien nos aferamos a ello y si deseamos más, nunca estamos saciados, si nos aferamos, tenemos miedo a perder, y la consecuencia es que nunca estamos en paz, nunca estamos libres, ya que queremos ser felices obviamente, pero siempre imponemos condiciones a esta felicidad.

Si hemos conseguido algo y si finalmente no nos satisface, queremos conseguir más y pensamos que estaremos realmente felices cuando hayamos conseguido todo lo que deseabamos, pero nunca estamos satisfechos.

Si hemos conseguido algo y si estamos contentos con ello, entonces nos apegamos, y vivimos con desasosiego porque tememos perderlo.

Asi, no se puede existir en paz, somos presos de nuestros deseos y apegos.
Si nuestros deseos se cumplen nos sentimos bien, pero si no se realizan, caemos en la frustración, y cuando perdemos a lo que nos aferamos, sentimos tristeza o rabia. Entoncés la felicidad se convierte en algo pasajero y siempre luchamos, sea para mantenerla o recuperarla.

Todo cambia a nuestro alrededor y eso es inevitable, nada es permanente incluso nosotros mismos.
El budismo trata de hacernos encontrar esa parte superior que yace en cada uno, ese Todo, inmutable, eterno y no conceptual, que trascende nuestro "yo" corriente, trasciende nuestros deseos, apegos, miedos y sufrimientos.

Ese Todo es nuestra Luz, nuestra esencia divina, la que siempre está aquí, estemos tristes, enfadados, temerosos.
Aparece algunas veces cuando nos sentimos mal y que elegimos perdernos en la naturaleza, en un bosque, en la montaña o cerca del mar.
De repente, nuestras penas se desvanecen o dejan de cobrar importancia.

Nos dejamos llevar por una hermosa puesta de sol, al contemplar una montaña o escuchando el murmullo del viento en el bosque.
Sentimos un gran sensación de unidad con todo lo que nos rodea, porque admirando la naturaleza en toda su grandeza, experimentamos "lo sagrado", lo que nunca ha sido deformado por el hombre, lo que simplemente ES, aqui y ahora. La naturaleza eterna en su esencia e incorrupta.

Aquí reside el misticismo de la Naturaleza, cada vez que nos acercamos a ella, somos más grandes, cuando nos perdemos en ella, nos fundimos en ella y ya no somos el ser pequeño limitado, separado, torpe con el que nos identificamos habitualmente.

El budista nos recuerda que lo Sagrado siempre está aqui y ahora, es decir en cada momento de la vida, estemos bien o mal, pobre o rico, sano o enfermo.
Soló es una cuestion de vision, los hechos siempre se pueden interpretar de la manera más vulgar y corriente, pero se pueden sacralizar, si somos capacitados para verlos con los mismos ojos con los cuales contemplamos el cielo estrellado, el árbol centenario o la ola.


Cecile






En el siguiente enlace, encontraras todos los libros de Thích Nhất Hạnh y donde comprarlos. A mi personalmente me encanta, es un Gran Maestro que explica los fundamentos del budismo de una manera sencilla e asequible a todo el mundo.



                                 http://www.todostuslibros.com/autor/thich-nhat-hanh/page:1





 http://www.todostuslibros.com/libros/las-ensenanzas-del-buda_978-84-9754-034-6