martes, 15 de octubre de 2013

Frases Maestras


"No eres los pensamientos, eres el espacio desde el cual surgen los pensamientos. ¿Y qué es ese espacio? Es la conciencia misma. La conciencia que no tiene forma. Todo lo demás en la vida tiene forma. En esencia somos esa conciencia sin forma que está detrás de los pensamientos."   Eckhart Tolle







"Los problemas que tienes hoy, no pueden ser resueltos pensando de la misma manera que pensabas cuando los creaste."  Albert Enstein



"La vida no te está esperando en ninguna parte, te está sucediendo. No se encuentra en el futuro como una meta que has de alcanzar, está aquí y ahora, en este mismo momento, en tu respirar, en la circulación de tu sangre, en el latir de tu corazón. Cualquier cosa que seas es tu vida y si te pones a buscar significados en otra parte, te la perderás."

 Osho





 "El dolor es inevitable pero el sufrimiento es opcional." Buda


"La vida nos pone en el camino las experiencias que más necesitamos para la evolución de nuestra conciencia. ¿Cómo saber si ésta es la experiencia que usted necesita? Porque es la experiencia que está viviendo en este momento."
 
Eckhart Tolle







“ Ni quiero ni rechazo nada de modo absoluto, sino que consulto siempre las circunstancias. ”
  Confucio 




"Cuando me preguntaron sobre algún arma capaz de contrarrestar el poder de la bomba atómica yo sugerí la mejor de todas: La paz."   Albert Enstein



                                                                                                                                                                            

"No podemos llegar a ser buenos esforzándonos por serlo sino encontrando la bondad que mora en nosotros para dejarla salir."

Eckhart Tolle







"La falsa imaginación te enseña que cosas tales como la luz y la sombra, el largo y el alto, lo blanco y lo negro son diferentes y tienen que ser discriminadas; pero ellas no son independientes una de la otra; ellas son aspectos diferentes de la misma cosa, ellos son conceptos de relación, no la realidad."   Buda



                           
"Hay momentos en que las tribulaciones se presentan en nuestras vidas y no podemos evitarlas. Pero están allí por algún motivo. Sólo cuando ya las hemos superado entenderemos por qué estaban allí."  Paul Coelho

                                                                                             
"Hay una fuerza motriz más poderosa que el vapor, la electricidad y la energía atómica: la voluntad."  Albert Enstein



"Solo hay dos formas de vivir tu vida. Una es pensar que nada es un milagro. La otra es pensar que todo es un milagro."   Albert Enstein








“ Me lo contaron y lo olvidé, lo vi y lo aprendí, lo hice y lo entendí.
  Confucio 



"La vida es un misterio, no una pregunta. No es un rompecabezas que resolver, no es una pregunta que debe ser respondida pero es un misterio para vivir, un misterio para ser amado, un misterio para ser bailado."   Osho



















 





viernes, 11 de octubre de 2013

Cuando duele el cuerpo



 
"Estoy convencida de que nosotros mismos creamos todo lo que

llamamos «enfermedad». El cuerpo, como todo en la vida, es un

espejo de nuestras ideas y creencias. El cuerpo está siempre

hablándonos; sólo falta que nos molestemos en escucharlo. Cada

célula de su cuerpo responde a cada una de las cosas que usted

piensa y a cada palabra que dice.

Cuando un modo de hablar y de pensar se hace continuo, termina

expresándose en comportamientos y posturas corporales, en formas

de estar y de «mal estar».

La persona que tiene continuamente un gesto ceñudo no se lo creó

teniendo ideas alegres ni sentimientos de amor. La cara y el cuerpo

de los ancianos muestran con toda claridad la forma en que han

pensado durante toda una vida. ¿Qué cara tendrá usted a los ochenta

años?





 Los oídos representan la capacidad de oír. 



Cuando hay problemas con los oídos, eso suele significar que a uno le

está pasando algo de lo que no se quiere enterar. El dolor de oídos

indica que lo que se oye provoca enfado. Se trata de un dolor común

en los niños, que a menudo tienen que oír en casa cosas que

realmente no quieren escuchar. Con frecuencia, las normas de la casa

prohíben a los niños expresar su enojo, y su incapacidad para

cambiar las cosas les provoca el dolor de oídos. La sordera representa

una negativa, que puede venir de mucho tiempo atrás, a escuchar a

alguien. Observen que cuando un miembro de una pareja es «duro de

oído», generalmente el otro es charlatán.






 El pelo representa la fuerza. 

Cuando estamos tensos y asustados, es frecuente que nos

fabriquemos estas «bandas de acero» que se originan en los

músculos de los hombros y desde allí suben a lo alto de la cabeza; a

veces incluso rodean los ojos. El pelo crece desde los folículos pilosos,

y cuando hay mucha tensión en el cuero cabelludo, puede estar

sometido a una presión tal que no le deja respirar, provocando así su

muerte y su caída. Si la tensión se mantiene y el cuero cabelludo no

se relaja, el folículo sigue estando tan tenso que el pelo nuevo no

puede salir, y el resultado es la calvicie. En las mujeres, la calvicie ha ido en 

aumento desde que empezaron a entrar en el «mundo de los

negocios», con todas sus tensiones y frustraciones, aunque no se

hace tan evidente en ellas porque las pelucas para mujeres son

sumamente naturales y atractivas. Lamentablemente, los postizos

masculinos todavía son demasiado visibles desde bastante lejos.

Estar tenso no es ser fuerte. La tensión es debilidad. Estar relajado,

centrado y sereno, eso es ser realmente fuerte. Sería bueno que

todos relajásemos más el cuerpo, y muchos necesitamos también

relajar el cuero cabelludo. Inténtelo. Dígale a su cuero cabelludo que

se relaje, y observe si hay alguna diferencia. Si tiene una sensación

perceptible de relajación, yo le diría que practique con frecuencia este

ejercicio.




 Los ojos representan la capacidad de ver. 



Y cuando tenemos problemas con ellos eso significa, generalmente,

que hay algo que no queremos ver, ya sea en nosotros o en la vida,

pasada, presente o futura. Siempre que veo niños pequeños que usan

gafas, sé que en la casa está pasando algo que ellos no quieren

mirar. Ya que no pueden cambiar la situación, encuentran la manera

de no verla con tanta claridad. Muchas personas han tenido

experiencias de curación impresionantes cuando se han mostrado

dispuestas a retroceder en el pasado para hacer una «limpieza», y

tirar aquello que no querían ver uno o dos años antes de que tuvieran

que empezar a usar las gafas. ¿No estará usted negando algo que

sucede en su presente? ¿Qué es lo que no quiere enfrentar? ¿Tiene

miedo de contemplar el presente o el futuro? Si pudiera ver con

claridad, ¿qué vería que ahora no ve? ¿Puede ver lo que está

haciéndose a sí mismo? Sería interesante considerar estas preguntas. 





 Las articulaciones permiten la producción de movimientos con gracia y soltura.



Si tenemos las articulaciones agarrotadas e incapaces de moverse

nos volvemos rígidos, nuestro medio de expresión se toma rígido e

inflexible. A través de las articulaciones podemos expresarnos con

facilidad y propiedad. Las articulaciones contienen tejido duro, tejido

blando y líquidos, de modo que los problemas en la zona pueden

afectar uno o más de estos tres aspectos. Una inflamación en las

articulaciones revela, por tanto, una resistencia o irritación respecto

al movimiento, tal vez un temor a lo que nos espera delante, o una

dificultad en someternos a ello. Hay una falta de la energía que se

desplaza por las articulaciones, lo que indica que estamos tomando

energía de esa parte de nuestro cuerpo-mente. Esto dependerá de la

zona del cuerpo afectada. Así, por ejemplo, las articulaciones del

hombro, codos y muñecas nos permiten desplazar la energía desde el

corazón hasta las manos, para que podamos expresar nuestros

sentimientos afectivos. Estas articulaciones autorizan además la libre

expresión de nuestra energía creativa y activa, nuestras aptitudes

manipuladoras y ejecutivas. Una disfunción en cualquiera de esas

articulaciones puede indicar un temor a expresar esa energía, una

contrariedad o resistencia a ello. 





 Los dolores de cabeza provienen del hecho de desautorizarnos a nosotros mismos. 



La próxima vez que le duela la cabeza, deténgase a pensar cómo y

cuándo ha sido injusto con usted mismo. Perdónese, no piense más

en el asunto, y el dolor de cabeza volverá a disolverse en la nada de

donde salió. Las migrañas o jaquecas se las crean las personas que

quieren ser perfectas y que se imponen a sí mismas una presión

excesiva. En ellas está en juego una intensa cólera reprimida. 





 
Los problemas en los senos para-nasales.



Que se manifiestan en la cara, en la zona más próxima a la nariz,

significan que a uno lo irrita alguien que es una presencia muy

próxima en su vida. Hasta es posible que sienta que esa persona lo

está sofocando o aplastando.

Empezamos por olvidarnos de que las situaciones las creamos

nosotros, y entonces abdicamos de nuestro poder, culpando a otra

persona de nuestra frustración. No hay persona, lugar ni cosa que

tenga poder alguno sobre nosotros, porque en nuestra mente la única

entidad pensante somos nosotros.

Nosotros creamos nuestras experiencias, nuestra realidad y todo lo

que hay en ella.

Cuando creamos en nuestra mente paz, armonía y equilibrio, eso es

lo que encontramos en la vida. 




 La espalda representa nuestro sistema de apoyo. 



Tener problemas con ella significa generalmente que no nos sentimos

apoyados, ya que con demasiada frecuencia creemos que sólo

encontramos apoyo en nuestro trabajo, en la familia o en nuestra

pareja, cuando en realidad contamos con el apoyo total del Universo,

de la Vida misma.

La parte superior de la espalda tiene que ver con la sensación de no

tener apoyo emocional. «Mi marido (mujer, amante, amigo o jefe) no

me entiende o no me apoya.»

La parte media se relaciona con la culpa, con todo eso que dejamos a

nuestras espaldas. ¿Tiene usted miedo de ver lo que hay allí detrás, a

sus espaldas? ¿Quizá se lo está ocultando? ¿Se siente apuñalado por

la espalda? ¿Se encuentra realmente agotado?

Sus finanzas, ¿están hechas un lío, o usted se preocupa

excesivamente por ellas? Entonces, es probable que tenga molestias

en la zona lumbar. La causa está en la falta de dinero o el temor de

no tener lo suficiente. La cantidad que usted tenga no tiene nada que

ver con eso. 





 La garganta representa nuestra capacidad de «defendernos» verbalmente, de pedir lo que queremos, de decir «yo soy», etcétera.




Cuando tenemos problemas con ella, eso significa generalmente que

no nos sentimos con derecho a hacer esas cosas. Nos sentimos

inadecuados para hacernos valer.

El dolor de garganta es siempre enfado. Si además hay un resfriado,

existe también confusión mental.

 La laringitis significa generalmente que uno está tan enojado que no

puede hablar.

La garganta representa también el fluir de la creatividad en nuestro

cuerpo. Es el lugar del cuerpo donde expresamos nuestra creatividad,

y cuando la frustramos y la sofocamos, es frecuente que tengamos

problemas de garganta. Todos sabemos cuántas personas hay que

viven toda su vida para los demás, sin hacer jamás lo que quieren.

Siempre están complaciendo a madres, cónyuges, amantes o jefes.

La amigdalitis y los problemas tiroideos no son más que creatividad

frustrada, incapaz de expresarse.

El centro energético situado en la garganta, el quinto chakra, es el

lugar del cuerpo donde tiene lugar el cambio. Cuando nos resistimos

al cambio, o nos encontramos en pleno cambio, o estamos intentando

cambiar, es frecuente que tengamos mucha actividad en la garganta

o cuando oiga toser a otra persona. Cuando tosa, pregúntese: «¿Qué

es lo que se acaba de decir? ¿A qué estamos reaccionando? ¿Es

resistencia y obstinación, o es que el proceso de cambio se está

produciendo?».

Cada vez que alguien tose, hago que se toque la garganta y diga en

voz alta: «Estoy dispuesto a cambiar» o «Estoy cambiando»."







Del libro:  Qué Representan Nuestros Dolores Según La Medicina Tradicional China Y Tibetana (anonimo)

Parabola sufista



"¡Un arroyo, desde su nacimiento en las lejanas montañas,

después de atravesar todo tipo de paisajes, alcanzó por fin

las arenas del desierto. Igual que había cruzado todas las

demás barreras, el arroyo trató también de cruzar ésta, pero

se encontró con que en cuanto se adentraba en la arena sus aguas desaparecían.

Sin embargo, estaba convencido de que su destino era cruzar

ese desierto, y de que a la vez no había manera de cruzarlo. 



Entonces una voz oculta, que salía del mismo desierto, le susurró:

-El viento cruza el desierto, e igualmente puede hacerlo el arroyo.

El arroyo objetó que estaba arremetiendo contra la arena,

pero que sólo estaba siendo absorbido: que el viento podía

volar y por ello podrá atravesar el desierto.

-Arremetiendo de tu manera habitual no podrás atravesar-

lo. Desaparecerás o te convertirás en una marisma. Debes

dejar que el viento te lleve a tu destino. 


 





-Pero ¿cómo puede suceder esto?

-Dejando que el viento te absorba.

Esta idea no era aceptable para el arroyo. Nunca antes ha-

bía sido absorbido. No quería perder su individualidad: una

vez que la hubiese perdido, ¿cómo iba a saber que podía recuperarla.

-El viento -dijo la arena cumple esa función. Evapora el

agua, la transporta a través del desierto, y después la vuelve

a dejar caer. Al caer en forma de lluvia, el agua se vuelva a

convertir en un río. 




-¿Cómo puedo saber que esto es verdad?

-Así es, y si no me crees, no podrás convertirte más que en

un cenagal, e incluso eso te costará muchos, muchos años,

e indudablemente un cenagal no es lo mismo que un arroyo.

-Pero ¿no puedo seguir siendo el mismo arroyo que soy hoy? 



-No puedes seguir así en ninguno de los casos -dijo el susu-

rro-. Tu parte esencial es transportada y vuelve a formar un

arroyo. Tú recibes el nombre que tienes, incluso hoy, porque no recibes qué parte de ti es la esencial.

Cuando el arroyo escuchó esto, comenzó a resonar un cierto

eco en sus pensamientos. Débilmente, recordó un estado en el

cual él -¿o era una parte de él?- había sido sostenido en los

brazos de! viento. También recordó -¿lo recordó?- que esto

era lo que realmente había que hacer, aunque no necesariamente lo más obvio.



Y el arroyo hizo ascender su vapor hacia los acogedores

brazos del viento, que suavemente y con facilidad le llevaron

hacia arriba y a lo lejos, dejándole caer con suavidad en

cuanto alcanzó la cima de la montaña, muchos, muchos kilómetros más allá.


Y como había abrigado sus dudas, el arroyo fue capaz de re-

cordar y grabar con más fuerza en su mente los detalles de la experiencia. Reflexionó:

-Sí, ahora he conocido mi verdadera identidad. 



El arroyo estaba aprendiendo. Pero las arenas susurraron:

-Nosotras lo sabemos, porque sabemos cómo sucede un día

tras otro y porque nosotras, las arenas, nos extendemos des-

de la orilla del río por todo e! camino hasta la montaña.

Y por eso se dice que el camino por el que el arroyo de la

vida tiene que continuar su viaje está escrito en las arenas."






Del Libro: la sabiduria de las Arenas de Osho (capitulo 1).